viernes, 17 de agosto de 2012

CANCER DE UTERO

Toda mujer con sangramiento postmenopaúsico es sospechosa de cáncer de cavidad uterina. Por lo antes señalado requiere una biopsia de endometrio por aspiración o biopsia con cánula de Novak de la cavidad uterina o una histeroscopia.

Los estados previos de este cáncer son la hiperplasia típica o atípica.

El tratamiento de la típica puede ser  progesterona para que sangre la paciente y eliminar dicaha hiperplasia alojada en el endometrio.

La hiperplasia atípica es sinónimo de carcinoma in situ de la cavidad endometrial y el tratamiento en dichos casos es quirúrgico, es decir HISTERECTOMÍA, con o sin conservación de ovario.

El uso de estrógeno de forma continua puede producir cáncer de útero, por lo cual es necesario el uso de progesterona para evitar la formación de hiperplasia endometrial cuando se toman estrógenos.


¿Cuáles son los signos y los síntomas del cáncer de útero?
Los signos y síntomas del cáncer de útero incluyen: 
•   Secreción o flujo vaginal que no es normal para usted. 
• Sangrado vaginal que no es normal para usted. El sangrado puede ser anormal por su abundancia o por el momento en el cual aparece, por ejemplo, sangrado después de la menopausia, sangrado vaginal entre periodos menstruales, u otro sangrado que dure más de lo normal o que sea más abundante de lo normal para usted. 
•   Dolor o presión en la zona pélvica. Preséntele atención a su cuerpo y sepa lo que es normal para usted. 
Visite a su médico inmediatamente si tiene un sangrado que no es normal para usted y si tiene algunos de los otros signos o síntomas que duran por dos semanas o más.  Estos síntomas podrían ser causados por alguna otra causa que no sea cáncer, pero la única manera de saberlo es si habla con su médico.

¿Quién corre peligro de padecer cáncer endometrial?

El cáncer endometrial es el cáncer ginecológico más común en Estados Unidos. Aproximadamente 2 a 3 mujeres de cada 100 tendrá cáncer endometrial durante su vida.
El cáncer endometrial ocurre raras veces en mujeres menores de 40 años. La incidencia de este tipo de cáncer es mayor en las mujeres alrededor de los 60 años. Algunas mujeres son más propensas que otras (consulte el cuadro). Ciertos factores de riesgo pueden estar relacionados con el uso de estrógeno. El estrógeno es una hormona que se produce en los ovarios de la mujer. Es posible administrarla después de la menopausia cuando los ovarios de la mujer dejan de producir estrógeno (terapia hormonal). Si se toma solo, el estrógeno aumenta el riesgo de contraer cáncer endometrial, si la mujer todavía tiene útero. Cuando el estrógeno se administra junto con otra hormona, la progesterona, la mujer se protege contra este riesgo mayor.
Síntomas
La clave para detectar cáncer endometrial en sus primeras etapas es estar al tanto de los síntomas que produce. Ciertos síntomas, como sangrado fuera de lo normal, manchas de sangre o nuevas secreciones de la vagina, o sangrado o manchas de sangre después de la menopausia, están relacionados con el cáncer endometrial. Los síntomas pueden ocurrir de forma regular o intermitentemente. Su médico debe evaluar la causa del sangrado o secreción anormal, especialmente después de la menopausia.

Diagnóstico
No hay pruebas de detección para el cáncer endometrial en las mujeres que no presentan síntomas. No obstante, la mayoría de las mujeres que padecen cáncer endometrial presentan síntomas cuando el cáncer está en sus primeras etapas. Hay varios métodos que se usan para detectar la presencia de cáncer endometrial.
  • Biopsia del endometrio: prueba en la que se extrae y examina bajo un microscopio una pequeña cantidad de tejido del revestimiento del útero. Esta prueba por lo general es el primer paso para detectar la presencia de células anormales.
  • Ecografía transvaginal: prueba que emplea ondas sonoras para examinar el grosor del revestimiento del útero y el tamaño de este órgano.
  • Histeroscopia: procedimiento quirúrgico donde se usa un instrumento delgado que transmite una luz para ver dentro del útero o practicar cirugías.
  • Dilatación y raspado: procedimiento mediante el cual se abre el cuello uterino para raspar o aspirar levemente el interior del útero.
Para muchas mujeres, la prueba de Papanicolaou puede estar integrada con un examen médico regular, sin embargo, esta prueba no siempre detecta cáncer endometrial. De hecho, los resultados de la prueba de Papanicolaou de la mayoría de las mujeres con cáncer endometrial son normales. El cáncer endometrial puede diagnosticarse sólo mediante un examen del tejido del útero.
Tratamiento
El tipo de tratamiento que reciba depende de su estado de salud y su enfermedad. Consulte con su médico para determinar la mejor opción en su caso.
Cirugía

 
Durante este examen, se introduce un catéter (una sonda) en el útero a través de la vagina. Posterior a ello, se extrae por el catéter una pequeña cantidad de tejido del revestimiento del útero para examinarlo bajo un microscopio.


Si se detecta cáncer endometrial, por lo general se emplea un procedimiento quirúrgico para tratar la enfermedad y determinar si es necesario administrar tratamiento posterior. Durante la cirugía, se determina la fase de la enfermedad. La determinación de la fase le ayuda al médico a decidir el tipo de tratamiento que podría ser más eficaz. Las fases de cáncer varían de la I a la IV. La fase IV es la más avanzada. La fase del cáncer influye en el tratamiento y el desenlace.
La mayoría de las pacientes se someten a una histerectomíajunto con una ovariosalpingectomía. Generalmente, estas cirugías se realizan a través del abdomen, aunque en raras ocasiones se hacen por la vagina. También pueden efectuarse con una laparoscopia. Aunque el cáncer se encuentre en el útero, los ovarios podrían extraerse ya que las mujeres con cáncer uterino corren un mayor riesgo de padecer cáncer ovárico. También se podrían extraer los ganglios linfáticos de la región pélvica para examinarlos y determinar si el cáncer se ha propagado.
Radiación
Factores de riesgo
Ciertos factores de riesgo aumentan la probabilidad de contraer cáncer uterino, por ejemplo:
  • Obesidad
  • Períodos menstruales irregulares
  • No haber tenido hijos
  • Infertilidad
  • Comienzo de periodos menstruales a temprana edad (antes de los 12 años)
  • Comienzo tardío de la menopausia
  • Antecedentes de cáncer ovárico o del colon
  • Uso de tamoxifeno para tratar o prevenir cáncer del seno
  • Antecedentes familiares de cáncer endometrial
  • Antecedentes de diabetes, hipertensión, enfermedades de la vesícula biliar o de la tiroides
  • Uso a largo plazo de estrógeno sin progesterona para tratar la menopausia
  • Uso a largo plazo de dosis altas de píldoras anticonceptivas
  • El hábito de fumar



Después de la cirugía puede realizarse terapia de radiación según la etapa de la enfermedad. Aunque es raro, algunas mujeres reciben tratamiento sólo con radiación. La radiación detiene el crecimiento de las células cancerosas exponiéndolas a rayos de alta energía. Por lo general, el tratamiento dura varias semanas y puede requerir visitas diarias a un centro especial.

Otros tratamientos
Otros tratamientos empleados son la quimioterapia o la terapia hormonal. Algunas mujeres reciben tratamiento con progestina, la versión sintética de la hormona progesterona. Este método de tratamiento puede emplearse en las siguientes situaciones si:
  • La cirugía no es una opción.
  • Las pruebas revelan que el cáncer se ha propagado o ha vuelto a aparecer después de la cirugía o radiación.
  • Se trata de una paciente joven que desea tener hijos en el futuro.
Después del tratamiento
Las mujeres que no reciben radiación deben acudir al médico cada 3 ó 4 meses durante 2 ó 3 años para asegurarse de que el tratamiento esté funcionando. Después de este período, deben acudir al médico dos veces al año. Es posible que las mujeres que reciben radiación puedan acudir con menos frecuencia al médico. Si la enfermedad se encuentra en la fase I, el 85–90% de las mujeres no presentan indicios de cáncer 5 años o más después del tratamiento. La probabilidad de cura disminuye cuando la enfermedad se encuentra más avanzada (en una fase mayor).
Por último...
Si tiene cáncer endometrial, consulte con su médico. En la mayoría de los casos, el tratamiento de este tipo de cáncer es muy eficaz. Su médico y las demás personas que participan en su atención médica pueden ayudarla a que mejore y se mantenga sana.
BIBLIOGRAFIA:




Epidemiología
El carcinoma de endometrio (CE) es el más frecuente de los tumores ginecológicos (el
cáncer de mama no es una neoplasia ginecológica en sentido estricto, ya que también la padece el varón) y ocupa elcuarto lugar en frecuencia en los tumores dela mujer, después de las neoplasias de mama, colon y pulmón. Su incidencia triplica la del carcinoma de cérvix y es 1,5veces más frecuente que el cáncer de ovario.
El 70% de los diagnósticos se realiza en mujeres postmenopáusicas (edad mediade 60 años) y sólo un 4% de loscasos incide en mujeres menores de 40 años. Por otra parte, en el 80% de los diagnóstico sel tumor se halla confinado al útero (porla sintomatología precoz), lo que explica su baja tasa de mortalidad.

Anatomía patológica
Los tumores epiteliales (carcinomas) constituyen más del 90% de los casos y el adenocarcinoma supone el 80%. Otros tiposde carcinomas (de células claras, adenoacantomas, etc) son más raros. Entre un2% y un 5% de los tumores endometriales son sarcomas.
Los adenocarcinomas pueden ser bien diferenciados (G1), moderadamente diferenciados (G2) y escasamente diferenciados (G3) y esta clasificación tiene unindudable valor pronóstico.

Factores etiopatogénicos
La importancia de los estrógenos en la patogenia de este tumor es evidente desde hace muchos años. No se presenta estaneoplasia en mujeres castradas o con disgenesia gonadal y, por el contrario, la administración exógena de estrógenos durante el climaterio (tratamiento sustitutivos in progestágenos) aumenta el riesgo de CE entre 4 y 8 veces.
Desde el punto de vista clínicopatológicose puede hablar de dos tipos de CE: tipoI, mujeres jóvenes (pre o perimenopáusicas), bien diferenciados, localizados y originados a partir de una hiperplasia atípica por un estímulo estrogénico excesivo ytipo II, mujeres postmenopáusicas, pocos diferenciados, frecuentes estadios avanzados y escasa relación con el estímulo estrogénico.
En mujeres con carcinoma de mama tratadas con tamoxifeno (antiestrógeno con débil efecto estrogénico) durante un período prolongado de tiempo se incrementa el riesgo de CE en un 0,2%, por lo que es fundamental un seguimiento estrechocon ecografía ginecológica.

Otros factores, como la obesidad, la nuliparidad y la menopausia tardía, parecen estar implicados en la patogenia
del CE.
También se están estudiando diversas alteraciones genéticas (amplificación de cmyc, sobrexpresión del oncogén HER-2/neu, diversas pérdidas alélicas, etc). En el síndrome Lynch II, un cáncer colorrectal no polipoide hereditario se asocia a diversos tumores, entre ellos un CE.

Historia natural y clínica
El tumor suele iniciarse en el componente glandular endometrioide (sobre todo en fundus y pared posterior) a partir de una lesión precancerosa: la hiperplasia adenomatosa con atipia. Con mucha frecuencia las lesiones son vegetantes y
provocan hemorragia vaginal anormal precozmente. Desde el lugar de aparición el tumor se extiende, a través de la cavidad uterina, al cérvix, trompas de Falopio, miometrio, etc. También puede diseminarse a ganglios linfáticos paraaórticos, pélvicos e inguinales. Las metástasis sanguíneas son infrecuentes.
La metrorragia es el síntoma más frecuente en el CE y lo presenta el 90% de las enfermas. Cuando se produce una hemorragia vaginal anormal en una mujer postmenopáusica hay que considerar en primer lugar la posibilidad de un CE, sobre todo si concurren otros factores sospechosos como obesidad, diabetes, hipertensión o infertilidad.
También debe sospecharse este tumor en pacientes asintomáticas que tengan citología vaginal positiva para células tumorales con un cuello uterino normal.
Otros síntomas y signos, como piometra, dolor o masa pélvica, indican que la enfermedad está avanzada (tabla 1).

Factores pronósticos
Han demostrado valor pronóstico en el CEestos factores: edad (mejor pronóstico por debajo de 60 años), el estadio tumoral (sobre todo la invasión miometral, las metástasis ganglionares y la positividad del lavado peritoneal), el grado de diferenciación, la existencia de receptores hormonales, la ploidía y el porcentaje de células en fase S y amplificación del oncogén Her-2/neu 3.

Tratamiento
El tratamiento fundamental es la cirugía.
Siempre que sea posible debe realizarse histerectomía abdominal y salpingooforectomía bilateral (HDA). Hay que practicar un lavado peritoneal de la cavidad pélvica, realizar un detenido examen macroscópico y microscópico del miometrio, de los anejos y de los ganglios regionales, así como analizar los receptores hormonales en el tejido tumoral.
Lo más práctico es adecuar el tratamiento oportuno al estadio de la enfermedad

Estadio I
El tratamiento de elección es la histerectomía abdominal con doble anexectomía y sólo se debe plantear la disección ganglionar en tumores indiferenciados, con histología de adenoescamoso y de células claras o con invasión de miometrio superior al 50% (estadio IC). La supervivencia a los cinco años en este estadio llega al 90%.

Estadio II
Existen dos procedimientos que tienen resultados similares: a) HDA más radioterapia pélvica y endovaginal, o b) radioterapia preoperatoria (externa e intracavitaria) y posterior HDA.

Estadio III
El tratamiento va a depender del tipo de extensión tumoral. El ideal es realizar HDA, pero si la paciente se considera inoperable de entrada el tratamiento es la radioterapia externa (30 a 40 Gy en pelvis,ampliando a 60 G y en los parametrios) y radioterapia intracavitaria, que puede llegar a 80 Gy en dos sesiones. Está en dudael beneficio de aplicar quimioterapia a los casos operables. Lo que parece más evidente es el mejor pronóstico de las enfermas a las que se les ha realizado cirugía citorreductora.
La supervivencia va a depender del tipode afectación: muy pobre cuando hay infiltración de parametrios y del 80% cuando sólo están infiltrados los anejos.

Estadio IV
Puede utilizarse la irradiación pélvica externa o la braquiterapia. También en algúnestudio se ha demostrado que una cirugía citorreductora aumenta la supervivencia.
Sin embargo, lo que más emplea es el tratamiento sistémico:


Hormonoterapia. Están indicados los progestágenos, por ejemplo, el acetato de medroxiprogesterona. También se ha utilizado de forma adyuvante en estadios
precoces con receptores hormonales positivos. Se ha empleado, además, el tamoxifeno, solo o asociado a progestágenos, con un porcentaje de respuestas del
10% al 30%. Otras hormonas utilizadas
son: inhibidores de la aromatasa y factores inhibidores de gonadotrofinas.

http://www.elsevier.es/sites/default/files/elsevier/pdf/62/62v08n57a13019690pdf001.pdf

Toda mujer con sangramiento postmenopaúsico es sospechosa de cáncer de cavidad uterina. Por lo antes señalado requiere una biopsia de endometrio por aspiración o biopsia con cánula de Novak de la cavidad uterina o una histeroscopia.

Los estados previos de este cáncer son la hiperplasia típica o atípica.

El tratamiento de la típica puede ser  progesterona para que sangre la paciente y eliminar dicaha hiperplasia alojada en el endometrio.

La hiperplasia atípica es sinónimo de carcinoma in situ de la cavidad endometrial y el tratamiento en dichos casos es quirúrgico, es decir HISTERECTOMÍA, con o sin conservación de ovario.

El uso de estrógeno de forma continua puede producir cáncer de útero, por lo cual es necesario el uso de progesterona para evitar la formación de hiperplasia endometrial cuando se toman estrógenos.

Los síntomas del cáncer uterino incluyen:
  • Hemorragia o secreción vaginal fuera de lo normal
  • Dificultades para orinar
  • Dolor pélvico
  • Dolor durante las relaciones sexuales


¿Qué aumenta la probabilidad  de contraer cáncer de útero?
No hay manera de saber con certeza si usted contraerá cáncer de útero. Algunas mujeres que lo tienen, no corrían un alto riesgo. 
Sin embargo, hay varios factores que pueden aumentar su riesgo de contraer cáncer de útero como:
•  Tener más de 50 años de edad.
•  Ser obesa (tener una gran cantidad de grasa corporal).
•  Tomar estrógeno solo como método anticonceptivo o para el reemplazo hormonal durante la menopausia (sin acompañarlo de progesterona, la otra hormona femenina).
•  Haber tenido problemas para quedar embarazada o haber tenido menos de cinco periodos menstruales en un año cualquiera durante toda su vida antes de comenzar la menopausia.
•  Tomar Tamoxifeno, un medicamento usado en el tratamiento de ciertos tipos  de cáncer de seno (mama).
•  Tener parientes que hayan  tenido cáncer de útero, de  colon o de ovario.
El que usted tenga uno o más de estos factores, no significa que tendrá cáncer de útero. 
 
¿Cómo puedo prevenir el cáncer de útero?
No se conoce la forma de prevenir el cáncer de útero, pero ha sido demostrado que los siguientes factores podrían reducir su probabilidad de contraerlo:
•  Tomar píldoras anticonceptivas.
•  Tener un peso saludable y ser activa físicamente.
•  Tomar progesterona (la otra hormona femenina) si usted está tomando estrógeno para el reemplazo
hormonal durante la menopausia.

¿Hay pruebas que pueden detectar el cáncer de útero en etapas tempranas?
La prueba de Papanicolaou no detecta el cáncer de útero, sólo detecta el cáncer de cuello uterino. No se recomienda que las mujeres que no tienen síntomas se hagan pruebas de rutina para detectar el cáncer de útero. Esta es la razón por la cual usted necesita conocer los síntomas del cáncer de útero y hablar con su médico si presenta alguno de ellos.
Si usted cree que tiene un riesgo alto de contraer el cáncer de útero, hable con su médico para saber  si hay pruebas que usted se debería hacer y cada cuanto se  las debería hacer.
Si usted tiene síntomas o tiene un riesgo alto de contraer el cáncer de útero, su médico podría hacerle una biopsia del endometrio o un ultrasonido transvaginal. Su médico podría hacerle estas pruebas en su oficina o remitirla a otro médico. 

viernes, 27 de julio de 2012

CANCER DE OVARIO

El cáncer de ovario es conocido como el asesino silencioso porque en sus estados incipientes es asintomático.

Cuando produce síntomas es cuando se haya en estadios avanzados como el 4, por ello los que generalmente efectúan el cáncer de ovario son los gastroenterólogos, porque la mujer va a esos especialistas por presentar intolerancia digestiva, por ejemplo, pérdida de apetito, naúseas y vómitos generados por la obstrucción intestinal generada por las metástasis en el área intestinal generadas por el cáncer de ovario.
Desgraciadamente, en esa etapa,  la sobrevivencia es de un 20%, siendo lo más que puede hacerse radio y quimioterapia.


La sobrevivencia es de dos o tres años a partir del diagnóstico a partir de aplicarse el tratamiento antes mencionado.
Por eso el ultrasonido transvaginal de rutina en las pacientes mayores de 50 años, tratando de buscar quistes de ovario debe ser efectuado al menos anualmente.
Se considera que todo quiste de ovario en pacientes mayores de 50 años es maligno mientras no se demuestre lo contrario.
Es necesaria la laparotomía ginecológica para precisar la naturaleza de dicho tumor, con el objeto de mandar la pieza a anatomía patológica para su evaluación y precisar la naturaleza de la lesión e identificar si es benigna o maligna.


Los síntomas pueden incluir:
  • Sensación de peso en la pelvis
  • Dolor en la parte baja del abdomen
  • Hemorragias vaginales
  • Aumento o pérdida de peso
  • Períodos menstruales anormales
  • Dolor de espalda sin explicación que empeora
  • Gases, náusea, vómitos o pérdida del apetito

CAUSAS

Actualmente, se desconoce cómo y porqué aparece el cáncer de ovario. Sin embargo, se conocen diversos factores hormonales y reproductivos que pueden favorecer su aparición como la infertilidad o un número pequeño de embarazos. Los factores genéticos son determinantes tan sólo en un 10-15% de los casos. En estos casos se asocian el cáncer de mama y el de ovario en una misma familia o, incluso, en una misma persona. Se sospecha que algunos factores ambientales como la grasa de la dieta, la utilización de polvos de talco o algunas infecciones por virus, pueden tener alguna importancia en la aparición de esta enfermedad. Se estima que el 1.5% de las mujeres son diagnosticadas de esta enfermedad a lo largo de toda su vida. Aunque el cáncer de ovario se puede presentar en la juventud, la inmensa mayoría de los casos ocurren después de la menopausia.

PREVENCIÓN

El cáncer de ovario es menos frecuente en las mujeres que han tenido varios hijos. También es menos frecuente entre las mujeres que han tomado anovulatorios orales durante años. No obstante, ningún estudio ha demostrado que esa menor probabilidad de cáncer de ovario en las mujeres que han tomado anticonceptivos se vea compensada por otros efectos secundarios como el aumento de incidencia de enfermedades cardiovasculares y, posiblemente, de otros tumores. Por eso no está justificado su uso preventivo en la población general. Un caso especial son las mujeres de muy alto riesgo, como aquellas con un síndrome hereditario de cáncer de mama y ovario (BRCA), en las que se está estudiando el papel protector de los anovulatorios e incluso, puede proponerse a la paciente, la extirpación de ambos ovarios a los 35 años si ya ha cumplido sus deseos de descendencia.

TRATAMIENTOS

El factor que más condiciona las posibilidades de éxito en el tratamiento del cáncer de ovario es una cirugía que elimine completamente el tumor. En la mayoría de los casos se extirpa por completo el útero y ambos ovarios, se quitan o se biopsian los ganglios regionales, y se toman citologías y biopsias de todo el interior del abdomen. En mujeres jóvenes con tumores muy precoces y que quieran tener hijos puede, algunas veces, optarse por una cirugía conservadora que preserve la fertilidad. Salvo en casos de tumores poco agresivos y en fases muy precoces siempre se administra quimioterapia después de la operación. El cáncer de ovario en sus fases iniciales es altamente curable. En sus fases intermedias y avanzadas los resultados de supervivencia son peores pero han mejorado mucho en los últimos años. En cualquier caso, sigue siendo el tumor ginecológico que más muertes causa. Además de los avances que se produzcan en el tratamiento, la disminución de muertes por esta enfermedad podría venir de la prevención y el diagnóstico precoz.




lunes, 16 de julio de 2012

DISPOSITIVOS INTRAUTERINOS


   ¿QUÉ SON LOS DISPOSITIVOS INTRAUTERINOS?   
DIU
DISPOSITIVO INTRAUTERINO ((DIU)
El DIU consiste en un pequeño dispositivo hecho de polietileno y son los llamados "DIU inertes". Puede estar rodeado de una banda de plástico que tiene un metal (cobre, platino u oro) y son los llamados "DIU metalicos" o puede liberar hormonas y son los llamados "endoceptivos".

El DIU ha demostrado ser uno de los anticonceptivos temporales más efectivos y aceptados. Es bien tolerado, sobre todo si se considera que sólo requiere de una visita inicial para la inserción, una de control a los 3 meses, para verificar que está en posición correcta y luego la visita anual de rutina para la citología. Puede tener una permanencia y duración entre 5 y 10 años y modelo de cobre T 380A es eficaz hasta por 12 años.

Es el método ideal para aquella mujer con hijos que desea una anticoncepción efectiva, se puede usar por largo plazo y siempre que no desee una ligadura. En la mujer que no ha tenido hijos, es preferible el uso de los anticonceptivos orales u otros anticonceptivos hormonales, por los posibles efectos sobre la fertilidad futura que puede tener el DIU, relacionados con el aumento de la incidencia de infecciones. Aunque si no desea la pastilla, el DIU es una alternativa.

Desde el punto de vista de costo-beneficio, tiene un costo inicial superior al de la mayoría de los otros métodos; pero si se considera que tiene una duración de 5 años para los endoceptivo, 10 años para los que tienen cobre (el modelo de cobre T 380A es eficaz hasta por 12 años) y es ilimitada para los inertes tipo Lippes, en el largo plazo es uno de los métodos más económicos y efectivos. Ninguno de los DIU protege contra las infecciones de transmisión sexual (ITS).

Historia de los DIU
HISTORIA DE LOS DIU
Existe la historia no confirmada que el DIU se originó del hecho que, los árabes y los turcos prevenían los embarazos de las camellas durante sus largas travesías por el desierto, mediante la inserción de pequeñas piedras en el útero.

Los predecesores de los modernos DIU fueron pequeños dispositivos que se introducían en la vagina y que tenían un tallo que se insertaba en el canal cervical, aunque no se sabe con seguridad si estos pesarios se usaban con fines anticonceptivos. En 1902, Hollweg usa este dispositivo con fines anticonceptivos y lo modifica extendiendo el tallo para que llegara hasta el útero, pero debido a las complicaciones infecciosas fue rechazado por la comunidad médica de la época.

El primer DIU, reconocido como tal y diseñado con el propósito exclusivo de anticoncepción, fue desarrollado por el alemán Richard Richter, en 1909. Consistía en un anillo hecho de seda natural y catgut que tenía unido un dispositivo de níquel o cobre que salía a través del cuello. Poco tiempo después, Pust combinó el anillo de Richter con el viejo pesario y este DIU fue usado durante la primera guerra mundial; sin embargo, la alta incidencia de infecciones hizo que cayera en desuso.
Ernst Grafemberg
El primer DIU usado ampliamente en la década de los 20’, fue el de Ernst Gräfenberg, en Alemania, quien eliminó el tallo y el elemento que quedaba en vagina, por considerar que aumentaban la posibilidad de infección y creó los llamados anillos de Gräfemberg, que eran hechos con hilos de metales como plata, oro y acero.
Estos anillos tuvieron una corta vida porque la filosofía nazi no permitía la anticoncepción y Gräfenberg, que no era ario, fue enviado a prisión y liberado por las fuerzas aliadas al final de la segunda guerra mundial. En 1955, llega a New York donde fallece en 1957 sin reconocimiento alguno por su invento.
Debido a que el anillo de Gräfemberg tenía una alta tasa de expulsión, Teneri Takeo Ota, en 1934, en Japón, le agrega al anillo de oro o plata una estructura de soporte central. Ota también fue víctima de las políticas de la segunda guerra mundial y muere en el exilio.

Estos anillos fueron olvidados durante toda la guerra y cayeron en desuso por el miedo de los médicos de la época a la infección y a la ausencia de antibióticos, hasta 1959, cuando Oppenheimer publica una evaluación de 28 años de experiencia con el anillo de Gräfemberg. La publicación estimula la creación y el desarrollo de nuevos DIU y, en la década del 60’, con el desarrollo del polietileno, Lazer Margulies, crea el primer dispositivo de plástico impregnado de bario para hacerlo radiopaco, lo que representó el inicio de los llamados “DIU inertes”.

En 1962, el Population Council organiza la Primera Conferencia Internacional de DIU, en New York, donde Jack Lippes presenta su experiencia con un dispositivo de plástico. Este tenía forma de espiral y estaba recubierto con sulfato de bario, al que le agregó un hilo amarrado al DIU que salía por el cuello uterino y permitía saber que estaba en su sitio. Afortunadamente, el hilo era del tipo monofilamento y no se presentaron complicaciones importantes con su uso.

El espiral de Margullies fue reemplazado por el asa de Lippes y fue el DIU más usado en para esa época; sin embargo, en 1970, se introduce el escudo de Dalkon con un defecto que el hilo estaba hecho de múltiples filamentos rodeados de una cubierta plástica, lo que favorecía la entrada de las bacterias en el útero. La elevada cifra de infecciones y algunas muertes relacionadas con su uso, ocasionaron una publicidad adversa y gran cantidad de demandas contra el fabricante A.H. Robins Company, que lo llevaron a la quiebra. Este hecho hizo que la popularidad de los DIU disminuyera en Estados Unidos.

Al comienzo de la década de los 70’, a partir de los trabajos de Jaime Zipper en Chile, aparece la segunda generación de dispositivos, llamados “DIU metalicos”, en los que el plástico se transforma en vehículo de otras sustancias tales como metales, hormonas y antihemorrágicos. Zipper, trabajando con diversos metales, demostró que con la colocación de un alambre de cobre en los cuernos de la coneja se prevenía la implantación del óvulo.
De allí se pasó a la experimentación humana, enrollando un alambre con 200 mg de cobre a la T de plástico diseñada por Howard Tatum, en Estados Unidos y los estudios clínicos demostraron una baja incidencia de complicaciones y una gran efectividad. Este avance logró aumentar la efectividad y disminuir la tasa de hemorragia y expulsión, complicaciones frecuentes con los "DIU inertes".

Endoceptivo MIRENA®
De los DIU liberadores de hormonas, llamados "endoceptivos", el más ensayado en el ámbito mundial es un innovador sistema para la prevención del embarazo. Consiste en un dispositivo en forma de T, con un núcleo de medicamento blanco o casi blanco, cubierto con una membrana opaca, impregnado de bario para hacerlo visible a los rayos X, que se inserta en el útero de la mujer.
Alrededor de la rama vertical se encuentra un reservorio que contiene 52 mg de levonorgestrel, que es el “ingrediente activo” del "endoceptivo", es el progestágeno levonorgestrel, el más usado en los anticonceptivos orales y libera 20 µg diarios del progestágeno. La ventaja de este DIU es que reduce el sangrado menstrual y la posibilidad de infección, aunque es el DIU es de menor duración con 5 años de efectividad.


 http://www.fertilab.net/ginecopedia/anticoncepcion/dispositivos_intrauterinos_diu/que_son_los_dispositivos_intrauterinos_1


¿Cómo funciona ?

El DIU previene que el esperma se una con un óvulo. Lo hace imposibilitando la penetración del esperma dentro del óvulo y cambiando el tejido de revestimiento del útero. Hay dos tipos de DIU: un DIU de cobre y un DIU hormonal. El DIU de cobre libera partículas de cobre para prevenir el embarazo, mientras que el DIU hormonal libera la hormona progestina para prevenir el embarazo.

¿Cuáles son las ventajas de un DIU?

El DIU tiene muchas ventajas:
  • Es efectivo para prevenir el embarazo y una vez es insertado usted está protegida de quedar embarazada hasta que el DIU es removido.
  • El DIU puede prevenir el embarazo hasta por 5 a 10 años.
  • No es costoso.
  • Es cómodo; no hay nada que recordar tal y como tomar la píldora anticonceptiva todos los días.
  • Un DIU puede ser removido por un médico en cualquier momento.
  • Comienza a funcionar enseguida.
  • El riesgo de efectos secundarios es bajo.
  • Las madres que usan un DIU pueden lactar (amamantar) con seguridad.
  • Ni usted ni su pareja lo pueden sentir.

¿Cuáles son las desventajas?

Usted puede tener cólicos y dolor de espalda durante las primeras horas después de que le insertan un DIU dentro del útero. Algunas mujeres tienen sangrado y dolor durante un par de semanas después de que el DIU es insertado. Usted puede tener un período más fuerte si está usando el DIU de cobre. Rara vez el útero puede lastimarse cuando se coloca dentro de si un DIU.
Un tipo de DIU que se usaba antes y que ya no está disponible tuvo efectos secundarios graves; inclusive infecciones pélvicas e infertilidad (problemas para quedar en embarazo después de removerse). Estos problemas son muy raros con los nuevos DIU.
El DIU no la protege de ninguna infección de transmisión sexual (ITS). Además, entre más grande sea el número de gente con quien usted tenga relaciones sexuales, mayor será su riesgo de contraer una ITS. El DIU solo es mejor para mujeres que solo tienen una pareja sexual a largo plazo. Además, usted no debe usar el DIU si queda en embarazo, si tiene sangrado anormal o si tiene cáncer del cuello del útero (cérvix) o del útero. Usted no debe usar el DIU de cobre si es alérgica al cobre.

¿Durante cuánto tiempo es efectivo el DIU?

Esto depende del tipo que su médico le recetó a usted. El DIU de cobre puede permanecer en su cuerpo hasta por 10 años. El DIU hormonal necesita reemplazarse cada 5 años. Su médico le puede remover cualquiera de estos en cualquier momento en que usted decida quedar embarazada o si ya no quiere usarlo.

¿Cómo cuido de mi DIU?

Después de que le colocan el DIU usted puede nadar, hacer ejercicio, usar tampones y tener sexo tan pronto como usted desee. En la fecha de cada período menstrual usted debe chequear que la cuerda del DIU esté dentro de la vagina metiendo un dedo limpio dentro de su vagina. Llame a su médico si no puede sentir la cuerda o si lo que usted siente es el DIU. Cualquiera de ello podría significar que el DIU no está en el lugar correcto y que necesita volver a colocarse en el lugar correcto.. Llame a su médico si usted se salta un período o si nota algún flujo u olor inusual que sale de su vagina. Siga haciéndose chequeos anuales con regularidad.


Cuánto debo esperar para tener sexo después de colocarme el dispositivo intrauterino?

Puedes tener sexo tan pronto como lo desees una vez que el dispositivo intrauterino está colocado.
  • El dispositivo intrauterino ParaGard tiene una eficacia inmediata.
  • El dispositivo intrauterino Mirena tiene una eficacia inmediata si se coloca dentro de los siete días después del comienzo de tu periodo menstrual. Si se colocó el Mirena en otro momento del ciclo menstrual, utiliza otro método anticonceptivo, como uncondón, un condón femenino o espermicida, si tienes relaciones sexuales vaginales durante la primera semana después de la colocación. Comenzarás a estar protegida después de siete días.

¿Cómo verifico que mi DIU esté bien colocado?

Si el DIU se sale de lugar, lo más probable es que suceda durante los primeros meses de uso. No obstante, también puede suceder más adelante. Es más probable que el DIU se salga de lugar durante el periodo menstrual. Revisa las toallas higiénicas, los tampones o las copas menstruales para ver si se cayó el DIU. Si es así, debes hacerte un chequeo con el proveedor de atención de la salud. Hasta entonces, usa otro método anticonceptivo, como el condón de látex o el condón femenino.
Entre las menstruaciones, puedes revisar los extremos de los cordones. Es especialmente importante revisarlos periódicamente durante los primeros meses.
Para revisar los extremos de los cordones:
  • Lávate las manos. Luego puedes sentarte o ponerte en cuclillas.
  • Coloca el dedo índice o el dedo medio en la vagina hasta tocar el cuello del útero. El cuello del útero se sentirá firme y un poco gomoso, similar a la punta de la nariz.
  • Intenta tocar los extremos de los cordones, que deberían asomar. Si los encuentras, significa que el DIU está correctamente ubicado y en funcionamiento. No obstante, si los extremos de los cordones se sienten más cortos o más largos que antes, o si sientes la parte dura del DIU contra el cuello del útero, es posible que el DIU se haya movido y sea necesario que el proveedor de atención de la salud vuelva a colocarlo en su lugar. No trates de volver a colocar el DIU en su lugar por tu cuenta. Asegúrate de utilizar otro método anticonceptivo hasta que el DIU sea colocado nuevamente en su lugar.
  • No tires de los extremos de los cordones. Si lo haces, puede mover el DIU o incluso hacerlo salir.

MI EXPERIENCIA PERSONAL COMO GINECÓLOGO

Los dispositivos intrauterinos no son métodos abortivos. La  presencia del cobre en estos evita que el espermatozoide pueda unirse al óvulo. 

Representan el método anticonceptivo más usado en China, hay que colocarlos en la menstruación por dos razones:
1. Tener la seguridad de que la paciente no esté embarazada.
2. El cuello uterino está más permeaa}ble para la colocación del DIU.

Después de colocado el dispositivo intrauterino se requiere de la realización de un control ecográfico para ver si está adecuadamente colocado.

Los dispositivos intrauterinos tiene un porcentaje de fallas, por lo que puede ocurrir un cierto número de embarazos aún estando colocados.  Si esos embarazos presentan fiebre o hemorragia, es necesario interrumpirlo y extraer el dispositivo intrauterino, si el embarazo continúa no hay ningún problema.

He atendido partos de mujeres con DIU. 

La peor experiencia de los dispositivos intrauterinos fue ne Dalton Shield, pero el problema consistió en que el hili del DIU era multifilamentoso y subían las bacterias de la vagina a la cavidad uterina ocasionando el desarrollo de abortos sépticos.  El problema médico legal fue tan grande que vi en los periódicos en USA avisos de bufetes de abogados que ponían : "Si usted ha usado este aparato, un DIU y le ha causado problemas, llámenos".  Hubo compañías farmaceúticas que quebraron como la H. Robins, pero los dispositivos intrauterinos modernos  no tiene esas complicaciones.

Hay unos que contienen progesterona, el progestasert, que controla los trastornos menstruales. 

Cuando coloco un DIU, lo asocio con antibióticos tipo Vibramicina.